[Disclaimer] : Este artículo es de opinión, en cierto modo se podría entender como propaganda debido a mi posición favorable al Partit Pirata de Catalunya, pero de ningún modo forma parte de su campaña electoral ni ha sido pagado.
Se acercan las elecciones autonómicas catalanas, el día 25 de Noviembre está al caer, y la fiebre catalanista e independentista lo inunda todo. Artur Mas ha adquirido un cierto aspecto mesiánico en las fotografías de sus carteles propagandísticos, ERC quiere aprovechar la fuerza del movimiento y recoger lo que no caiga en el saco de CIU, mientras tanto, el Partido Popular quiere recoger los votos de los ciudadanos contrarios al independentismo, y el PSC intenta parecer la opción razonable, la del inexistente punto medio, abogando por un modelo federalista que lo arrastrará a la debacle electoral. De otros partidos más pequeños casi no se sabe nada, no se habla, incluso ICV-EUiA parece haber desaparecido del mapa.
Es entristecedor ver como, al margen de lo buena o mala que pueda ser la independencia de Catalunya para ésta, o para España, se estén omitiendo asuntos mucho más serios que afectan mucho más a nuestras vidas diarias a costa de un debate puramente ideológico. Están desviando nuestra atención hacia un debate vacuo, y en absoluto nada prioritario. Los hay que pasan hambre, los hay que se quedan sin casa, también están los que no tendrán asistencia médica o social, los que se quedarán sin poder estudiar por los aumentos de tasas, o sin trabajo... No puedo hacer menos que sentirme estafado.
La clase política vive en un mundo muy lejano al de la población media, tanto que parece incapaz de comprender los problemas reales que nos acucian, y en consonancia con ese alejamiento actúan de forma parasitaria, como la clase extractiva¹ en la que se han convertido. Roban, mienten en sus programas electorales, mienten en sus declaraciones sobre la realidad económica que nos rodea, protegen a sus colegas de partido corruptos, incurren en nepotismo y amiguismo (fenómenos englobados en el llamado enchufismo), actúan siempre con visión cortoplacista, anteponen su ideología al raciocinio y al buen hacer, desprecian la separación de poderes con sus demasiado frecuentes indultos (que suelen darse a banqueros que, oh ¡gran casualidad!, después anulan la deuda de sus partidos), y ordenan recortar libertades y derechos ciudadanos amparándose en la legitimidad del voto recibido por parte de la ciudadanía (omitiendo muy convenientemente las altas tasas de abstención y las injusticias introducidas por el sistema de circunscripciones² y el Sistema d'Hondt³).
Es evidente que necesitamos cambios, y como la casa no se puede empezar por el tejado, deberíamos trabajar primero en mejorar los cimientos: conseguir mayor transparencia en la administración, mayor capacidad de la ciudadanía de intervenir en los asuntos públicos, menor impunidad ante los delitos económicos que cometen algunos miembros de las élites, etc. Muy resumidamente, necesitamos complicarle la vida a los corruptos y facilitarle a la sociedad mayor poder de decisión en vez de permitirle votar únicamente cada 3 o 4 años.
Desgraciadamente, votar a los partidos tradicionales no parece una buena opción para cambiar las cosas, no podemos esperar obtener nuevos resultados haciendo lo que hemos hecho siempre. Votar en blanco también beneficia especialmente a los grandes partidos, y no votar viene a ser prácticamente lo mismo. Visto el panorama, a un grupo de gente se le ocurrió crear el grupo político Escons en Blanc, y podría ser que éste llegara a obtener un escaño algún día, consiguiendo que algún político deje de cobrar su sueldo. Sinceramente, a mi no me parece una gran opción, se trata de un ataque directo a la clase política, pero no ayuda a solucionar ningún problema de base. Ese político que se quede sin cargo en el parlamento muy probablemente acabará como asesor en alguna diputación o empresa pública, y mientras tanto, habremos perdido la oportunidad de situar a alguien que pueda luchar por nuestro bien.
Es por eso que votare a los Pirates de Catalunya⁴. Se encuentran entre los pocos partidos sin deudas con ningún banco, no tienen lazos con empresas, gestionan sus cuentas con total transparencia⁵, y no han tenido tiempo de mancharse con la corrupción imperante. Sus listas se votaron abiertamente a través de sus sistema de participación ciudadana⁶ (online), en el que todo el mundo puede votar con el simple prerequisito de registrarse, y sus "3 leyes" facilitan que el partido se vea libre de corrupción.
- Primera Ley: un representante pirata votará siempre en favor de los derechos humanos recogidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos⁷.
- Segunda Ley: Un representante pirata siempre votará en favor del ideario pirata⁸ (que, por cierto, es bastante atractivo) siempre y cuando éste no entre en conflicto con la Primera ley.
- Tercera Ley: Un representante Pirata siempre votará lo que se haya votado por democracia directa⁹ en las asambleas piratas, siempre y cuando el voto no entre en conflicto con la Primera o Segunda Ley.
En cuanto a sus listas, dado que pude votar, estoy más que de acuerdo. Es más, muy probablemente el cabeza de lista por Barcelona debe ser uno de los candidatos mejor preparados de todos los partidos políticos que se presentan a las elecciones¹⁰ .
Referencias
- http://politica.elpais.com/politica/2012/09/08/actualidad/1347129185_745267.html
- http://es.wikipedia.org/wiki/Circunscripción
- http://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_D'Hondt
- http://pirata.cat
- http://pirata.cat/comptes/
- http://pirata.cat/bloc/?p=3510
- http://www.un.org/es/documents/udhr/
- http://pirata.cat/ideari/
- http://es.wikipedia.org/wiki/Democracia_directa
- http://elrovira.blogspot.com.es/



