Torrent de ¡Copiad malditos!

Hace unos dos o tres días se publicó el documental ¡Copiad malditos! producido por Radio Televisión Española bajo una licencia Creative Commons By-Nc (Atribución, No Comercial). Por el momento han hecho que se pueda bajar en descarga directa desde su propio sitio y también desde archive.org, así como también podemos visualizarlo en el sitio oficial de RTVE.

El caso es que me ha sorprendido no ver ningún torrent "oficial" publicado, y ya que el ancho de banda consumido de RTVE lo pagamos todos los españoles, se me ha ocurrido colgar un torrent para no tener que consumir el ancho de banda de RTVE.

El torrent que he colgado es para la versión de 1.1 GB (alta definición) en formato mp4: Torrent de ¡Copiad Malditos!

Que aproveche :) .

Propuestas para una cultura sostenible

No a la mordaza digitalMucho se ha hablado últimamente de leyes Biden-Sinde, Hadopi, ACTA y otras propuestas, a mi parecer y al parecer de muchos, dantescas. Casi todos somos los que intentamos mostrar que lo que hace falta es un cambio de modelo, incluyendo un mayor respeto hacia la ciudadanía y las libertades individuales y colectivas. Pero está claro que aunque todos veamos que algo tiene que cambiar, y que los pasos que se han dado últimamente no son los correctos, pocos (casi nadie, de hecho) son los que han propuesto ideas realmente efectivas.

Hace relativamente poco tiempo aparecieron las licencias Creative Commons, que aunque han convencido a la mayoría de los consumidores, en el caso de los creadores podemos hablar tansolo de una pequeña minoría. Más tarde, o un poco antes, o casi al mismo tiempo (no voy a perder tiempo investigándolo) aparecieron los movimientos de crowdfunding, la idea consiste en financiar a los creadores antes (y no después) de la concepción de sus obras sin que estos perdieran los derechos. Este segundo punto ha sido un gran avance en la dirección correcta, aunque sigue siendo útil solo para una minoría. Cabe decir que como mínimo se ha ensanchado el círculo.

Poco más tarde (en serio, no me juzguéis si cambio el orden de algún suceso, tengo poco tiempo para investigar) empezaron a aparecer tiendas de música online, hoy en día tenemos iTunes, Amazon (que vende música, y libros, con DRM...) y algunas otras que soy incapaz de recordar, es lo que tiene la maquinaria publicitaria, quien se la puede costear consigue perdurar en nuestras mentes. Los avances continuaron, hoy en día ya tenemos plataformas de streaming de audio (de pago o gratuitas según se acepte oír publicidad o no) como Spotify (que también permite comprar archivos individuales con canciones), o plataformas de streaming de vídeo, como Hulu o Netflix. En el caso de los libros Amazon se ha hecho un gigante, tristemente se vale del DRM para mantener su dominio, aunque por suerte ha dado un paso permitiendo la compartición de libros entre conocidos (durante un tiempo de 14 días), le sigue Barnes & Nobles y otras pequeñas editoriales con un menor poder publicitario.

Ahora empieza lo bueno, Spotify tiene problemas para entrar en los Estados Unidos de América, y Hulu y Netflix lo tienen difícil para entrar en Europa, en concreto en España ¿aquí nadie huele a proteccionismo desmesurado?

Después de ver qué es exitoso y qué no, y teniendo en cuenta las necesidades del pueblo y de la industria cultural, un servidor se aventurará a indicar algunos puntos:

  • El streaming debería ser considerado seriamente por la industria cultural (de contenidos multimedia) como un modelo de distribución de sus contenidos que les permita obtener ingresos sin que suponga un coste altísimo para el consumidor. Si al usuario le resulta más fácil acceder al contenido legal que al pirateado es claro que estará dispuesto a pagar una cantidad razonable por ello.
  • Sin embargo, la excesiva centralización es peligrosa. Que todo el contenido se sirva vía streaming puede hacer que, a conveniencia de las productoras, haya contenidos que desaparezcan para siempre si deciden no retransmitirlos, así pues, deberían coexistir los canales de straming con tiendas online, y aquí va el siguiente punto.
  • Que los contenidos vendidos a través de Internet tengan DRM sienta mal al consumidor. Que no se pueda compartir un archivo de audio igual que antes se podía compartir un libro es dantesco para quien paga por eso. Es claro que existe el riesgo de que el archivo acaben en una red P2P y las ventas decrezcan de forma rápida. ¿Qué hacer entonces? Pues una buena idea podría consistir en incrustar información sobre el comprador en dichos archivos, mediante mecanismos esteganográficos (gracias por la idea Fran Ontanaya, disculpad el lapsus, gracias a José Manuel Alarcón), e informarle de este hecho. Además, el comprador debería aceptar un contrato en el que se indicase que puede compartir el archivo siempre y cuando no lo ponga a disposición del público general mediante mecanismos P2P o descarga directa. Teniendo en cuenta que se podría identificar al comprador, asumir el riesgo de vulnerar el contrato deja de ser atractivo.
  • Debería fomentarse el crowdsourcing, dar a conocer este mecanismo de financiación entre los creadores, artistas y no artistas, y también, obviamente, entre los consumidores. Cuando digo esto me refiero a intentar potenciarlo a nivel institucional.
  • Debería fomentarse también a nivel institucional la venta y el streaming a través de Internet, no a base de subvenciones y más subvenciones, sino a nivel legislativo. Si se quiere promover la cultura, apretar un poco las tuercas a la industria cultural para que mueva ficha no estaría de más.
  • Debería promoverse la financiación privada por encima de la pública, es decir, promover la excelencia en la creación. Aunque soy consciente de que el gusto popular puede distar mucho de lo que podríamos llamar "excelencia", el que una obra no guste a nadie tampoco es síntoma de haber hecho las cosas precisamente bien. Deberíamos parar de crear "estómagos agradecidos" y fomentar la competitividad (os aseguro que no soy capitalista, pero no creo que se equivoquen en todo). Lo explico en parte en el siguiente punto.
  • Las obras financiadas en su totalidad mediante fondos públicos deberían pasar al dominio público en un período más breve que las obras financiadas en su totalidad mediante fondos privados. De hecho, sería justo que la extensión del período de explotación comercial fuera relativamente proporcional al porcentaje de capital privado invertido (añadiendo una constante de tiempo mínimo para permitir el lucro en caso de ser una obra totalmente subvencionada, hay que tener en cuenta que el oficio creativo generalmente no permite ingresos constantes).

[Actualización] Nótese que con estas medidas no hace falta criminalizar las tecnologías P2P, ni los enlaces, ni establecer mecanismos administrativos que anulen las libertades individuales, incluyendo la tan importante libertad de expresión, etc.

En el momento de acabar de escribir esto el PSOE y el PP han pactado aprobar la Ley Sinde, es triste, muy triste, pero aun así creo que se podría alzar algún tipo de plataforma ciudadana que proponga cambios importantes a la actual legislación española y sirva, de paso, para retirar la tristemente famosa ley.

Tengo la sensación de que todo lo que he dicho ya ha sido comentado por muchos, no sé hasta qué punto alguien lo ha unificado todo en algún tipo de propuesta tangible. La mayoría de cosas que he leído son solo manifiestos, ideas sueltas. Sea como sea, intentaré que esto llegue un poco más lejos de lo que acostumbra a ir, a ver si consigo que alguien con un poco más de peso lo respalde...

Manifiesto por una red neutral

Me adhiero al siguiente manifiesto:

Los ciudadanos y las empresas usuarias de Internet adheridas a este texto MANIFESTAMOS:

  1. Que Internet es una Red Neutral por diseño, desde su creación hasta su actual implementación, en la que la información fluye de manera libre, sin discriminación alguna en función de origen, destino, protocolo o contenido.
  2. Que las empresas, emprendedores y usuarios de Internet han podido crear servicios y productos en esa Red Neutral sin necesidad de autorizaciones ni acuerdos previos, dando lugar a una barrera de entrada prácticamente inexistente que ha permitido la explosión creativa, de innovación y de servicios que define el estado de la red actual.
  3. Que todos los usuarios, emprendedores y empresas de Internet han podido definir y ofrecer sus servicios en condiciones de igualdad llevando el concepto de la libre competencia hasta extremos nunca antes conocidos.
  4. Que Internet es el vehículo de libre expresión, libre información y desarrollo social más importante con el que cuentan ciudadanos y empresas. Su naturaleza no debe ser puesta en riesgo bajo ningún concepto.
  5. Que para posibilitar esa Red Neutral las operadoras deben transportar paquetes de datos de manera neutral sin erigirse en “aduaneros” del tráfico y sin favorecer o perjudicar a unos contenidos por encima de otros.
  6. Que la gestión del tráfico en situaciones puntuales y excepcionales de saturación de las redes debe acometerse de forma transparente, de acuerdo a criterios homogéneos de interés público y no discriminatorios ni comerciales.
  7. Que dicha restricción excepcional del tráfico por parte de las operadoras no puede convertirse en una alternativa sostenida a la inversión en redes.
    Que dicha Red Neutral se ve amenazada por operadoras interesadas en llegar a acuerdos comerciales por los que se privilegie o degrade el contenido según su relación comercial con la operadora.
  8. Que algunos operadores del mercado quieren “redefinir” la Red Neutral para manejarla de acuerdo con sus intereses, y esa pretensión debe ser evitada; la definición de las reglas fundamentales del funcionamiento de Internet debe basarse en el interés de quienes la usan, no de quienes la proveen.
  9. Que la respuesta ante esta amenaza para la red no puede ser la inacción: no hacer nada equivale a permitir que intereses privados puedan de facto llevar a cabo prácticas que afectan a las libertades fundamentales de los ciudadanos y la capacidad de las empresas para competir en igualdad de condiciones.
  10. Que es preciso y urgente instar al Gobierno a proteger de manera clara e inequívoca la Red Neutral, con el fin de proteger el valor de Internet de cara al desarrollo de una economía más productiva, moderna, eficiente y libre de injerencias e intromisiones indebidas. Para ello es preciso que cualquier moción que se apruebe vincule de manera indisoluble la definición de Red Neutral en el contenido de la futura ley que se promueve, y no condicione su aplicación a cuestiones que poco tienen que ver con ésta.

La Red Neutral es un concepto claro y definido en el ámbito académico, donde no suscita debate: los ciudadanos y las empresas tienen derecho a que el tráfico de datos recibido o generado no sea manipulado, tergiversado, impedido, desviado, priorizado o retrasado en función del tipo de contenido, del protocolo o aplicación utilizado, del origen o destino de la comunicación ni de cualquier otra consideración ajena a la de su propia voluntad. Ese tráfico se tratará como una comunicación privada y exclusivamente bajo mandato judicial podrá ser espiado, trazado, archivado o analizado en su contenido, como correspondencia privada que es en realidad.

Europa, y España en particular, se encuentran en medio de una crisis económica tan importante que obligará al cambio radical de su modelo productivo, y a un mejor aprovechamiento de la creatividad de sus ciudadanos. La Red Neutral es crucial a la hora de preservar un ecosistema que favorezca la competencia e innovación para la creación de los innumerables productos y servicios que quedan por inventar y descubrir. La capacidad de trabajar en red, de manera colaborativa, y en mercados conectados, afectará a todos los sectores y todas las empresas de nuestro país, lo que convierte a Internet en un factor clave actual y futuro en nuestro desarrollo económico y social, determinando en gran medida el nivel de competitividad del país. De ahí nuestra profunda preocupación por la preservación de la Red Neutral. Por eso instamos con urgencia al Gobierno español a ser proactivo en el contexto europeo y a legislar de manera clara e inequívoca en ese sentido.

Por qué te fuiste Cyberpunk?

Símbolo hacker - deslizador de ConwayEs triste que las "reflexiones" que encuentro últimamente en internet sean sobre productos y compañías... es triste que se haya olvidado la corriente cyberpunk con la que crecí, en la que la red estaba plagada de reflexiones más que profundas.

No es que me quiera meter con ciertos blogs o páginas web, es normal que si alguien se dedica a un nicho tenga que hablar de él... el problema aparece cuando no hay alternativas a la publicidad indirecta, cuando no hay nada que no se refiera a la realidad puramente inmediata...

Recuerdo el sentimiento que me inspiró Internet cuando tenía 12 años... para mi eso que sentí era algo real, casi tangible, ahora no es más que un sueño lejano, y no sé en qué dirección temporal... si hacia el pasado, o el futuro, aunque difícilmente se pueda encontrar en ninguna parte.

Lo único que me alegra es ver que no soy el único que tiene esa sensación de retroceso, que no he sido el único que ha visto en la vuelta a la centralización una pérdida de potencial y libertades. ¿Qué pasó con las phyles descritas por Neal Stephenson? [2] (yo no conocí el nombre hasta hace nada, aunque el concepto me parecía natural)

Ahora los movimientos libertarios han sido estigmatizados, se ha tildado a todos aquellos coherentes con lo que creen y dicen de locos. Suena triste, pero la democratización de internet ha conseguido diluir la sutileza conceptual que se forjó reflexión tras reflexión, ensayo tras ensayo. Se ha pasado del modelo de interacción entre productores de ideas al modelo de mera participación o adhesión a las campañas de otros... (eso si las hacen).

Me consuela ver que todavía quedan algunos de esos locos, como los integrantes del equipo de Wikileaks, pero a la vez uno se entristece por como ciertas personas han reaccionado, incluso hay periodistas estadounidenses pidiendo la pena capital para Julian Assange [3], tal como se hizo con el matrimonio Rosenberg [4] en la era del McCarthismo.

Menudo mundo nos depara, y mientras tanto, todos en el sillón tragando mierda [5].

[0] : La ética del hacker y el espíritu de la era de la información [ http://www.educacionenvalores.org/IMG/pdf/pekka.pdf ]
[1] : Los futuros que vienen [ http://lasindias.org/los-futuros-que-vienen ]
[2] : La era del diamante [ http://es.wikipedia.org/wiki/La_era_del_diamante ]
[3] : The wretched mind of American authoritarian [http://www.salon.com/news/opinion/glenn_greenwald/2010/10/29/goldberg/index.html]
[4] : Ethel y Julius Rosenberg [ http://es.wikipedia.org/wiki/Ethel_y_Julius_Rosenberg ]
[5] : El control de los medios de comunicación [http://blog.viricmind.org/textos-interesantes/el-control-de-los-medios-de-comunicacion-por-noam-chomsky/]

La importancia de escribir

Si alguien me preguntara cual es mi mayor pasión, cual es mi debilidad, qué es aquello que nunca dejaría de lado, diría, tal vez después de pensarlo mucho, pensar.

Por pensar no me refiero al mero acto de buscar soluciones a problemas mentales, lógicos, matemáticos, o de la vida real; no quiero decir planificar, ni tan siquiera pretendo  señalar al hecho de entender, ni establecer relaciones causales entre hechos y todo aquello que nos encontramos en la vida. Quiero decir todo eso y mucho más.

Pensar es todo lo anterior, pero también aprender, crear, disfrutar de la belleza que nos rodea, ya sea ésta en forma de notas musicales sueltas, poemas, imágenes, sonrisas, contacto humano, olores, o también en formas que se esconden tras la inescrutable estructura de la lógica y el universo.

Pensar es una parte imprescindible de nuestras vidas, es algo que ya hacíamos incluso mucho tiempo antes de ser conscientes de ello. Lo que pensamos es, a nuestro entendimiento, aquello que nos identifica, aquello que hace que seamos nosotros mismos y no nos podamos comparar con quien tenemos delante. Pero aunque para nosotros, nuestras ideas, nuestros sentimientos y nuestras sensaciones sean algo precioso, casi nuestra seña de identidad, o directamente, nuestra identidad, nos encontramos frecuentemente con que a ojos de los demás no somos eso, somos el feo o el guapo, el delgado, el fuerte o el gordo, la rubia, el pelirojo, el o la que hizo tal o cual. Y debemos comprenderlo, ni nosotros mismos somos capaces de pensar cada una de las personas que nos rodean como aquello que hay en su interior, porque a nuestros ojos resulta invisible.

Y es que nuestras ideas, sentimientos y sensaciones no son sólo nuestra identidad, también son, en cierta medida, nuestro tesoro más preciado. Por eso mismo vigilamos constantemente, ya sea consciente o inconscientemente, para evitar exponer demasiado eso mismo que nos identifica. Difícilmente sale a relucir lo que realmente somos ante la mirada de los demás. Protegemos nuestro verdadero ser constantemente, hasta el punto de, en muchos casos, perder la capacidad para transmitir aquello que tenemos dentro nuestro a otra persona.

A veces sobran las palabras, pero son muchas más las veces en las que éstas nos faltan. Sin duda alguna, todo el mundo podrá recordar algún momento de su vida en el que haya sufrido incomprensión, y posiblemente también, impotencia, al darse cuenta de su imposibilidad para transmitir aquello que sentía. En estos momentos tendemos a pensar que el que nos comprende no lo hace porque no nos escucha, o porque es un desalmado, o alguien totalmente insensible.

El caso es que probablemente, aunque en muchos casos realmente pueda ser cierto, nos estemos equivocando al focalizar la causa del problema de incomprensión en nuestro interlocutor. Desgraciadamente la mayor parte del sufrimiento no atribuible a causas naturales no viene dado por la maldad, sino por la incomprensión y la estupidez, y la especie humana no anda escasa de ninguna de las dos cosas.

Así pues, es muy probable que lo que esté pasando en realidad es que no transmitimos bien aquello que queremos decir. No siempre existe solución para ello, porque la mayor parte de las lenguas tienen bastantes limitaciones y nos obligan a omitir matices constantemente, o incluso, a limitar nuestro propio pensamiento... pero no todo está perdido. En realidad, aun teniendo en cuenta las limitaciones de la lengua, tenemos un gran abanico expresivo que en multitud de ocasiones desaprovechamos, casi siempre porque ni tan siquiera lo hemos intentado.

Y es que hace falta práctica, uno tiene que aprender a transmitir sus ideas y sentimientos más complejos antes de conseguirlo, y para ello solo caben la práctica y la reflexión como  medios eficaces. No hay panaceas. Uno de los grandes impedimentos que tenemos a la hora de hacer ésto es, por un lado, que no acostumbra a haber nadie para que nos guíe, y menos aun, nadie que nos escuche. Nos escucharán si hablamos un lenguaje común que ellos mismos conocen, nos escucharán si lo que decimos entra dentro de su campo de interés. Pero dado que todos tenemos nuestros pequeños mundos interiores, y estos pueden llegar a ser muy bastos, no podemos esperar que los demás centren su atención en el nuestro de buenas a primeras.

Afortunadamente la especie humana (presumiblemente) se hizo un regalo a sí misma: la escritura. Y qué gran regalo! La escritura es una herramienta formidable a la hora de plasmar aquello que pensamos. Se me ocurre que sería también un formidable instrumento para practicar, para aprender a transmitir  nuestras ideas antes de llegar al punto de encontrar a alguien dispuesto a escucharlas.

Es importante escribir por muchísimas y variopintas razones. En primer lugar nos permite guardar recuerdos a buen recaudo, y a salvo de los fallos de nuestra imperfecta memoria. Cuando leemos esos textos que escribimos antaño no solo recordamos aquello que estábamos viviendo en aquel momento, también podemos rememorar qué pensábamos, e incluso ver cómo hemos evolucionado en términos de estilo, lo más seguro es que a medida que pase el tiempo vayamos descubriendo mejores formas de decir las cosas.

Escribir también nos ayuda a ordenar las ideas, a aclararlas, a despojarlas de ambigüedades y confusiones que pueden hacer que nos sintamos, en cierta medida, incómodos. Nos ayuda a precisar nuestros pensamientos, y a aprender a hacerlo. Esclarecer nuestro pensamiento no es nada baladí, nos permite tener una mayor armonía y concretar  nuevas y mejores ideas. Es una gran ayuda para perfilar intuiciones y acabar de darles forma, para, en definitiva, hacer avanzar a nuestra psique a través de la confusión inherente al mundo que la envuelve constantemente.

Como estudiante de matemáticas que soy he recibido algunas pequeñas lecciones por parte de profesores que he tenido, todas ellas en forma de comentario al que no se le da importancia, pero con una gran carga significativa. El primer consejo fue "dadle un nombre a todo aquello con lo que vuestra mente tenga que tratar", es sin duda una sugerencia a tener en cuenta, es más fácil manipular un solo símbolo que un complejo entramado de conceptos. En el ámbito de la escritura esto se traduce a ampliar nuestro vocabulario, a buscar formas breves y concisas de redactar, incluso, mucha veces, a inventar nuestras propias palabras, en definitiva, a ser creativo. La segunda recomendación sin duda la mayoría de vosotros la hayáis oído alguna vez: "cuando tengáis una idea, escribidla, nunca se sabe cuando tardará en ser olvidada, y menos aún, cuando volverá".

La escritura es un medio perfecto para transmitir conocimiento a grandes distancias, ya sea en el tiempo o el espacio. Y no solo conocimiento, también sentimientos, emociones, y todo aquello que realmente nos hace sentirnos vivos. Es, en definitiva, algo que puede servirnos para ser ante los demás los que somos ante nosotros mismos, un camino a seguir si se quiere aprender a transmitir la esencia de nuestro ser sin exponerlo por completo.