Sin más preámbulos, y siendo evidente la confusión generada por el movimiento #15M (más tarde #spanishrevolution, #acampadasol, #nonosvamos, #acampadabcn…, e íntimamente relacionado con #nolesvotes, #jovenessinfuturo y #democraciarealya), escribo este artículo con la intención de articular ciertas ideas centrales que han inspirado el despliegue de manifestaciones a lo largo y ancho de España durante los últimos 4 días.

En primer lugar enunciaré ideas concretas y profundizaré sobre ellas más adelante. Empecemos haciendo referencia a lo que NO es el movimiento:

  • Ni el movimiento #nolesvotes ni la manifestación del #15M buscan en modo alguno la abstención electoral y tampoco el voto nulo o en blanco.
  • El movimiento no tiene líderes ni se ha establecido jerarquía alguna, es totalmente descentralizado y distribuido. Las cabezas visibles lo son no por su liderazgo sino en parte porque ya eran anteriormente conocidos o bien porque tienen más iniciativa a la hora de participar y difundir el movimiento. Todo el mundo puede escoger su grado de implicación libremente.
  • La manifestación no ha sido convocada por izquierdistas radicales, y ni mucho menos está ligada a partido o sindicato alguno.
  • En base a los dos anteriores puntos: el PSOE no está detrás de todo esto (y de hecho es uno de los partidos criticados por el movimiento), y los partidos y sindicatos que se arriman al ascua siguen sin ser representativos del colectivo entero. El conjunto de ciudadanos que ha participado en el movimiento es diverso y plural, con multitud de ideologías, muchas de ellas contrapuestas, pero todos ellos con ciertos objetivos comunes que en estos días les han unido.
  • No se trata de una acción puntual pensada para presionar en las elecciones municipales, en cuanto estas pasen, seguiremos manifestándonos.
  • No se trata solo de acabar con el bipartidismo, las protestas van mucho más allá de ese punto. En parte se pretende que, cuando lleguen las generales, haya habido cambios de actitud por parte de los principales agentes políticos.

Continuemos con lo que une a todos los manifestantes (esta es la parte “complicada”). Mientras que los factores que más han alimentado el descontento general son múltiples (alta tasa de paro, desahucios, recortes en servicios básicos como sanidad o educación, altos niveles de corrupción, ayudas a las entidades financieras, falta de transparencia en la administración, escasa capacidad de participación democrática de la sociedad en la vida política, aumento del presupuesto destinado a ciertos partidos, creación de leyes de censura, monopolios de gestión de los derechos de autor, cánones destinados a entidades privadas nada transparentes, alta distancia entre la clase política y el pueblo llano…), el objetivo de las manifestaciones es bastante restringido.

Evidentemente todos los que se manifiestan quieren luchar contra la mayoría de esas cosas, pero también es evidente que no se puede pedir todo eso para mañana si no se toman ciertas medidas que nos faciliten la tarea. Y a eso vamos, la manifestación no se hizo para pedir “una salida social a la crisis” como indican algunos medios. No, no se hizo para eso. Hay que destacar que ese tipo de lenguaje es propio de políticos, suena a típico discurso hecho para despistar que acaba no significando nada. ¿Qué es una “salida social a la crisis”? Desde luego nada que se haya pedido en conjunto. Puede que muchos manifestantes piensen en términos tan vagos, pero no es eso lo que los une, y no lo es porque cada uno tiene una idea diferente sobre lo que se tiene que hacer para salir de la crisis. Por otro lado es ingenuo pedir algo tan general como “¡sacadnos de la crisis!” y esperar que nos hagan caso, por mucho ruido que hagamos.

Vayamos al quid de la cuestión. Lo que básicamente nos une es el deseo de una democracia real, una democracia mucho más participativa y menos turbia. Una vez conseguido eso podremos continuar soñando y lanzarnos a dar el siguiente paso. Así pues, paso a enumerar algunos puntos en los que en principio estamos todos de acuerdo (dentro de la #spanishrevolution):

  • Queremos que el gobierno y la administración sean mucho más transparentes, es decir, que se legisle para que la población pueda acceder fácilmente a información sobre todo lo que sucede en el ámbito político y administrativo, siempre y cuando no se atente contra la seguridad nacional o la privacidad de otros ciudadanos. Por “fácilmente” se entiende que no haya largos períodos de espera y que no se impongan trabas administrativas constantemente. Por otro lado la administración tendría que esforzarse más en publicar su información de forma accesible e inteligible, no esperar a cada solicitud particular para entregar la información. Este punto es un requisito indispensable para que la población esté bien informada y por ende esté más capacitada para ejercer libremente sus derechos democráticos. Sin conocimiento no hay libertad.
  • Queremos que la clase política sea más responsable, que no presenten en sus candidaturas a personas imputadas por casos de corrupción. La presunción de inocencia está muy bien, pero eso no significa que la población se tenga que arriesgar a tener por representante a un mangante. En los partidos hay suficientes afiliados como para que puedan presentar a otros compañeros de partido.
  • Queremos que los partidos no puedan presentar a candidatos con casos probados de corrupción, en caso de estar ya ejerciendo algún cargo deberían ser inhabilitados. Eso no es una cuestión de responsabilidad particular, se trata de crear leyes iguales para todos.
  • Queremos que los políticos no puedan ejercer cargos en los que puedan tener conflictos de intereses. Un caso particular es el de Ángeles González Sinde, que ejerce el cargo de Ministra de Cultura mientras tiene claros intereses en la industria del cine.
  • Queremos que se acaben los privilegios injustificados de la clase política: derecho a jubilación con sólo 7 años de servicio, pensiones vitalicias, posibilidad de cobrar distintos sueldos o pensiones simultáneamente por parte del estado… es normal que tengan un sueldo alto si sus responsabilidades son altas, pero no hasta ese extremo, máxime cuando luego no se hacen responsables de sus errores como tiene que hacer, por ejemplo, un médico.
  • Queremos que se reduzca la financiación desorbitada que se da a ciertos partidos políticos. Ese dinero lo gastan en publicidad hecha a medida para intentar engañarnos, y no lo olvidemos, ese dinero lo hemos puesto entre todos. Es cierto que los partidos deben ser independientes de las empresas y por ello reciben dinero del estado, pero es claro que actualmente se malgasta en papeletas con eslóganes vacíos, globos, y meriendas especialmente diseñadas para comprar votos.
  • Queremos que los políticos escuchen al pueblo, y no solo eso, sino que también actúen según la voluntad del pueblo.
  • Queremos que cambie la ley electoral para que el reparto de escaños sea más equitativo, acabando con el sistema de circunscripciones y la Ley de Hondt.
  • Queremos un sistema electoral que permita listas abiertas de cara a democratizar el proceso electoral. (De hecho, si pudiéramos, pediríamos democracia directa, pero [muchos] somos conscientes de que para eso falta mucho).
  • Queremos que los referéndum sean vinculantes y que la ciudadanía tenga más facilidades para convocarlos. Actualmente los referéndum dependen en exclusiva del estado (del gobierno en el poder).
  • Queremos que las promesas electorales sean vinculantes (en general, siempre que no vayan en contra de los derechos humanos o civiles, o bien la voluntad popular indique mediante referéndum o manifestaciones que no están dispuestos a que se cumplan ciertas promesas).
  • Queremos que los sindicatos sean tal y como fueron concebidos en sus inicios: entidades independientes destinadas a proteger a los trabajadores. Para conseguirlo se precisa que se reduzcan las subvenciones astronómicas que recibe por parte del gobierno, no se puede ser independiente a nivel político y social si se es dependiente a nivel económico.
  • Queremos que desde los sindicatos tengan una mejor visión de conjunto, que reaccionen más rápidamente ante los atropellos que sufren los trabajadores, que sean más reflexivos y menos populistas.
  • Queremos que no se promulguen leyes de censura como la Ley Sinde a espaldas del pueblo y que se respete la neutralidad de la Red.
  • Queremos que los creadores puedan gestionar sus ingresos por sus derechos de autor por sí mismos, o que como mínimo se acabe con los monopolios de gestión de derechos y se puedan ofrecer más opciones.
  • Queremos que se exija una mayor transparencia a las entidades privadas que reciben cánones por compensación impuestos a la población general vulnerando la presunción de inocencia.
  • Queremos que no se rescate a los bancos. El estado no rescata a pequeñas empresas, ni a sus ciudadanos, ni a las familias que estos integran. ¿Por qué debemos aceptar que se rescaten bancos privados con fondos públicos?
  • Suma y sigue… pero la tónica es la siguiente: medidas concretas, no necesariamente contra la crisis, sino contra la decadencia del sistema democrático. Estas son necesarias para que todas las demás sean viables, podríamos considerarlas como los andamios sobre los que trabajar para conseguir las reformas que necesitamos realmente.

Podría seguir hablando largo y tendido, o perder más tiempo estructurando el texto pero creo que no hace falta meter más el dedo en la llaga, ya sabemos todos de qué va el asunto, que cada uno ahonde en los aspectos que le parezcan más interesantes ;) . Un saludo!

P.D.: Y luchad! no os olvidéis de nuestra revolución en cuanto acaben las elecciones municipales, las elecciones generales supondrán otro punto de inflexión.