Debo admitir que me siento un poco avergonzado, ya no soy lo que era, me he "calmado" demasiado estos últimos tiempos... pero he vuelto para redimirme. Me explico, hace unos años, a cada nueva injusticia que conocía, a cada intento de represión por parte de lobbies o poderosos, a cada jugada sucia por parte de alguna empresa, a todos ellos les tenía preparada una réplica, un artículo, un acto subversivo, pero hace ya mucho que no escribo nada sobre asuntos de ese tipo. Lamentablemente me he restringido sólo a artículos de cariz técnico, y aun así, bien pocos.
Podría decir que tengo excusas, cometí algunos errores que además fueron encadenándose uno tras otro para acabar todos ellos sepultando todo mi tiempo libre bajo toneladas de trabajo sin sentido. Y aquí estoy otra vez, con algo más de tiempo para expresar mi sentir sobre los últimos sucesos que están azotando a las libertades de los ciudadanos europeos, y más generalmente, del mundo entero.
Un punto que ya conocía, pero que ahora tengo mucho más claro es el siguiente: ten a alguien bajo un yugo lo suficientemente fuerte y dejará de quejarse, no le quedarán fuerzas, no le quedará tiempo, incluso pasará que, estando esa persona centrada enteramente en su propio sufrimiento no podrá ver más allá y por ende no podrá manifestar su desagrado ante hechos que antes le hubieran hecho lanzar un grito al cielo. Eso me pasó a mí, aunque debo admitir que fueron más mis errores que un sistema opresor el que provocó todo eso.
¿Y de qué quería hablar yo hoy? De demasiadas cosas, pero creo que llego demasiado tarde para lanzar mi protesta.
El primer punto es que desgraciadamente ya se está tramitando la temida Ley Sinde, un pedacito de la también conocida Ley de economía sostenible promovida por el gobierno socialista del señor Zapatero. No hay mucho que decir, todos en su momento nos levantamos en contra de esa propuesta, que atenta claramente contra nuestros derechos civiles, otorgando poderes que deberían estar solo en manos del poder judicial a entidades privadas e individuos ajenos al gobierno (ajenos por no haber sido elegidos en primer lugar, por no haber pasado oposiciones para ejercer ningún puesto en segundo lugar, aunque desgraciadamente no tan ajenos por ciertos tratos de favor existentes). El caso es que unos cuantos partidos políticos empezaron a atacar esa propuesta diciendo que no respetaba a los ciudadanos, que no sería efectiva, que atentaba contra la presunción de inocencia, la separación de poderes dictada en la constitución, etc. ¿Y donde están esos políticos en el día de hoy? Seguramente rascándose la barriga, pues no ha habido ningún movimiento político fuerte dentro del parlamento para ofrecer oposición a esa iniciativa legislativa. No podemos confiar en los políticos.
No estamos solos en esto, en Francia la ley HADOPI se ha empezado a aplicar ya, desde hace muy poco, se han empezado a solicitar los datos de ciertos navegantes que comparten ficheros a través de redes P2P, y seguramente en breve empezará a haber avisos, y más tarde, denuncias sonadas. La industria del entretenimiento, a base de hacer películas sobre conspiraciones, espías y empresarios hijos de puta, ha aprendido a la perfección como hacer presión sobre los gobiernos para ejercer el denominado "terrorismo de estado".
Ante una problemática de tal magnitud, tal y como dije, deberíamos empezar a tomar la iniciativa, y potenciar el uso (y el desarrollo) de tecnologías defensivas contra las actitudes invasivas y ofensivas de los gobiernos y los lobbies del entretenimiento. La herramienta que mejor conozco es Freenet, diseñada específicamente para evitar la censura y el espionaje, y virtualmente resistir cualquier ataque. Como bien digo, Freenet es la herramienta que mejor conozco pero pudiera ser que hubiera hoy por hoy alguna mejor alternativa, no lo sé ¿Alguna idea?.
Ya lo dije una vez, no podemos quedarnos en nuestros asientos, delante de nuestros PCs o portátiles quejándonos, retwitteando mensajes subversivos y escribiendo 4 posts en nuestros blogs, debemos salir a la calle, aunque seamos 4, aunque nos de vergüenza, se están merendando nuestras libertades poco a poco, y en el momento en que ya no nos dejen hablar, empezarán a recortar otras libertades y derechos mucho más fundamentales.
En Madrid podemos encontrar, por ejemplo, el caso de un fotógrafo encarcelado por ejercer su trabajo (fotografiar lo que sucede a nuestro alrededor para informar a la ciudadanía), no sin antes, por supuesto, haber recibido malos tratos tanto él como una compañera suya [0] ( Se trata de un artículo sesgado, pues no tengo acceso a otras fuentes ahora mismo ).
Ya, ya lo sé, que estoy mezclando churras con merinas, que qué tendrán que ver leyes restrictivas sobre Internet con el mal trato a los periodistas... bueno, me refiero a algo de fondo, efectivamente no hay ninguna relación directa ni oculta. El problema de fondo es que los gobiernos se están "radicalizando", queriendo controlar cada vez más lo que hacemos y dejamos de hacer, engrosando el poder de los gobiernos y el tamaño de la administración, intentando estrangular la libertad individual. Ojo aquí, no pretendo dar coba al típico discurso "republicano" estadounidense, nos encontramos en una situación algo diferente. Continuando con el argumento anterior, tal aumento de su poder no se puede dar sin amansar al pueblo, y solo se le puede amansar desinformándolo, restringiendo a qué información puede acceder, asustándolo con medidas represivas, reduciendo su nivel educativo poco a poco, de forma pausada (para que no se note demasiado)... Decidme, ¿cuantos de vosotros habéis visto algo relativo a todos estos abusos en televisión? ¿Y con qué profundidad han tratado todos estos asuntos?
Pero es que, ciertamente, me he perdido muchas cosas en estos meses, he dejado de comentar sobre demasiados asuntos. No es moco de pavo tampoco el debate sobre la neutralidad de la red, y menos aun los últimos movimientos que han realizado ciertas compañías como Telefónica o Vodafone. No todo depende de las decisiones de estas empresas, hay muchos puntos que dependen de las políticas comunitarias, y más específicamente de las de los estados miembro. Segun Telefónica, las redes están saturadas y grandes empresas como Google no pagan lo que deberían por el ancho de banda que consumen, pero lo cierto es que las afirmaciones hechas por sus dirigentes rezuman falsedad a todas luces, y es de un color grimoso y asqueroso.
Compañías como Google o Facebook ya pagan por el ancho de banda que consumen, igual que los usuarios ya pagan por el ancho de banda que consumen, entonces ¿como se coma que las compañías telefónicas digan que las empresas de servicios web deberían pagar más? Pues la cuestión está en que simplemente, quieren ganar más, aunque ya sean enormes, infladas, y hayan ido creciendo año a año sin pérdida alguna. El caso de Telefónica es paradigmático, la saturación se encuentra en los tramos finales de la línea, que dejan de ser de fibra óptica para ser simples pares de cobre que no dan más de sí. Esta compañía no ha invertido casi nada en mejorar sus infraestructuras, pero pretende aumentar precios sin ofrecer nada nuevo a cambio.
Lo peor de todo es que no solo se trata de un asunto económico, el problema es que pretenden poder priorizar tráfico dándole ventajas al mejor postor, dando pábulo a la subasta del ancho de banda, con lo que se podría conseguir que la Internet que hasta ahora ha sido relativamente neutral pueda acabar siendo dominada por los grandes señores con capacidad para pagar la priorización de sus "servicios". Esto nos puede llevar a una desinformación aun más acusada para la población, con todo lo que ello conlleva. Además, para postres, no debemos olvidar que eso facilitaría el establecimiento de monopolios de facto en algunos sectores de los servicios de transmisión de datos: imaginemos por ejemplo que fundamos una compañía de streaming de vídeo con unos precios razonables para los clientes, pero que a Vodafone le da por dar baja prioridad a nuestro tráfico, y poniendo por encima a sus propios servicios de streaming de vídeo. Lo que pasará es que la gente, desinformada, simplemente pensará que nuestro servicio es detestablemente lento y que no hemos sabido hacer nuestro trabajo, mientras que los de Vodafone tienen un servicio "estupendo". A eso se le llama competencia desleal.
¿Qué podemos hacer? ¿Nada? Pues en principio parece eso mismo, que solo podemos berrear, gritar fuerte y hacer como que nunca más le daremos un céntimo a tal o cual compañía, para al final acabar pagando como siempre porque somos adictos a Internet. Pero por "suerte", a veces hay algo más que hacer. En este caso, tenemos hasta el día 30 de Septiembre para responder qué pensamos sobre toda la temática relacionada con la neutralidad de la red a un cuestionario creado por la comisión europea [1].
Igual que en décadas pasadas la población civil fue conquistando derechos y libertados poco a poco, a base de sudor y lágrimas (y desgraciadamente, a veces también a base de sangre), hoy las estamos perdiendo a base de futbol, prensa rosa, barrigas en alza, incultura y desinterés. Mal que nos pese, la maldita lista de cosas por las que alarmarse e intentar frenar la oleada fascista que se está extendiendo vertiginosamente entre los gobiernos de todo el mundo no se acaba aquí
. No hago mención a las "obviedades", tales como regímenes dictatoriales a todas luces, actitudes racistas o xenófobas, etc, porque entonces nunca acabaríamos. Por eso mismo me centro en las no tan obvias, porque también están allí y aunque podríamos pararlas no lo hacemos porque somos, por lo general, desconocedores de todo cuanto se está haciendo en contra nuestra.
Otro caso pasmoso, aunque semejante a lo acontecido años atrás con los Documentos Halloween, es el caso de una filtración en Wikileaks, del que me he enterado por un tweet de Ricardo Gallir [3]. El caso es que ha habido movimientos para minar el avance del software libre dentro de la administración en la Comunidad Económica europea, así como dentro de la población en general. Es importante destacar que no se trata de la elección entre dos tipos de software igualmente válidos, el software privativo tiene diferencias fundamentales respecto al software libre, y es por ellas que el software libre es preferible en ciertos ámbitos, como la administración. Pero es que, aunque fueran equivalentes, las estrategias de ciertos personajes que actúan tras el telón están llevando a una clara discriminación negativa hacia la opción libre sin justificación alguna, y todo debido a los intereses económicos de unos pocos, y en detrimento del interés general de la sociedad.
La verdad es que me dan ganas de hacer carteles y empapelar las paredes de las sedes de algunos (todos los que pueda) partidos con un llamamiento a la honestidad y el juego limpio, para que dejen de actuar como lo han estado haciendo hasta el momento. Tal vez lo haga.
[1] : http://rinzewind.org/archives/2010/09/20/la-neutralidad-de-la-red-en-castellano/