Hoy toca criticar a más no poder, y nos vamos a ensañar con la hipocresía del gobierno haciéndose llamar “de izquierdas”. Nunca me ha gustado la distinción entre Derecha e Izquierda cuando se habla de política, siempre me ha parecido una forma de limitar nuestro lenguaje y por ende nuestro pensamiento en todo lo referido a las ideologías, economía, política e incluso historia. Y esa limitación del pensamiento siempre ha sido beneficiosa para los poderosos, ya sean reyes, dictadores, empresas o partidos como los que forman la partitocracia actual de España.
Hoy he encontrado una de las muchas pruebas fidedignas [1] de que (si realmente se pudiera hablar de izquierdas y derechas) el PSOE no es un partido político de izquierdas. A éste se le podría clasificar como fascista (con la suficiente inteligencia colectiva dentro del partido como para hacer creer lo contrario, para usar la demagogia con astucia). Tengámoslo claro, en España nunca hemos tenido nada parecido a la “izquierda”, tanto el PSOE como el PP son partidos que no miran por el bien del pueblo, su único objetivo es gobernar para obtener poder y a la larga grandes beneficios económicos debidos a su actividad política(me refiero a mucho más dinero del que podría reportar un sueldo justo).
La prueba a la que me refiero hoy tiene que ver con las políticas exteriores que ha llevado a cabo el señor Moratinos, que se ha dedicado (básicamente) a mejorar las relaciones de España con países en los que compañías como Repsol YPF tienen muchos intereses creados. Eso en principio no es nada malo, la compañía es española y podría generar beneficios para el estado, el problema reside en la falta de ética con la que se han llevado a cabo todos esos contactos. Para empezar muchos de los países con los que se han establecido relaciones o bien éstas han sido reforzadas constituyen claras dictaduras en las que los derechos humanos no son respetados y ni tan siquiera se hace esfuerzo alguno para intentar cambiar la situación.
Uno de estos países es Guinea Ecuatorial (bajo la dictadura de Teodoro Obiang), en el que la mortalidad infantil es altísima (debida a enfermedades y, como no, a la explotación infantil). El señor Obiang incluso visitó nuestro país en tiempos anteriores (año 2006, se entrevistó con el Rey y con Rodríguez Zapatero) y poco faltó para que le dieran hasta una medalla, seguro que de tanto petróleo que hay allí se transformó en la mejor persona del mundo y realmente merecía esa medalla. Por cierto, os recomiendo leer el artículo de la referencia.
Referencias
- Repsol dicta nuestra política exterior (I) : http://blogs.heraldo.es/gervasiosanchez/?p=568


Buenas, te recuerdo que tenemos una conversación pendiente sobre estos temas en mi blog
. Saludos.