Nunca Esperes Una Solución Perfecta Escondida Rescatándote De Odiseas Nacidas Anteayer
Es común entre los seres humanos que aparezcan los comportamientos más irracionales imaginables... y no imaginables. Hace dos días charlába sobre este asunto con la mejor amiga que he tenido nunca, yo adopté un punto de vista "optimista" en cuanto a la generalización o no de los comportamientos agresivos y posesivos de los animales y ella defendió que todos tenemos una importante agresividad potencial, y que si no fuera por la cultura seríamos mucho más agresivos entre nosotros.. utilizó a los gorilas como un claro ejemplo, los machos maltratan a las hembras sistemáticamente y se pelean contínuamente entre ellos para conseguir el puesto dominante.
Yo podía haber pensado en los bonobos como contraejemplo, sus sociedades son sistemas matriarcales y la volencia no es el pan de cada día para ellos, de hecho pasa todo lo contrario, son extremadamente afectuosos entre ellos (al contrario que sus primos los chimpancés).
Pero parece ser que no estamos tan emparentados como uno desearía con los bonobos... y no es eso lo que hemos heredado, y es por eso que he sentido la necesidad de escribir hoy sobre ésto. Yo mismo, aunque no actué de forma agresiva en ningún momento, sí lo hice de forma irracional la misma noche del día en que hablamos sobre este asunto. Soy una persona extremadamente insegura, casi incapaz de sentir confianza en mi mismo o en los demás, y eso me llevó a romper la confianza que ella había depositado en mí después de todos mis errores pasados.
He sido dependiente de ella en exceso. Es la persona con quien mejor me siento cuando estoy a su lado y mis continuos brotes de desconfianza e inseguridad respecto a mi amistad con ella rompieron algo muy valioso para mí y creo que para ella también (siendo claros... era casi como... duele decirlo... ser posesivo, tal vez no diría tanto, pero lamentablemente, mi comportamiento se le acercaba). Yo ponía una cara triste por cualquier tontería y automáticamente hacía que ella se sintiera mal (no eran solo mis gestos, también mis palabras... mis reproches, eran pequeñas cosas que se iban sumando), no es ni mucho menos lo que hacen los gorilas o los leones o ... los animales que sean... pero hacer que otros se sientan mal es en sí mismo algo que todos deberíamos intentar evitar ¿Por qué sembrar la infelicidad entonces? ... Podía optar por una sonrisa (que probablemente hubiera arreglado aquello que me molestaba sin necesidad de palabras), o no hacer una montaña de un grano de arena, un pequeño detalle que a la larga no tendría importancia para nada, y sin embargo en mi mente todo se engrandecía y me hundía bajo el peso de las ideas... arrastrando el buen humor de mi amiga conmigo.
Todo el mundo quiere ser feliz, unos tienen suerte y las circunstancias les son propicias para conseguirlo, y otros no la tienen hasta el punto de dar la impresión que el mundo que les rodea batalla contra ellos para hundirlos. Pero sean las circunstancias propicias o no, todo el mundo lucha por conseguirlo, y no es extraño ver gente sumida en la pobreza que és mucho más feliz que gente rodeada de suntuosidad, o ver gente solitaria y sin amigos que es capaz de levantarse cada día con una sonrisa por que vive como quiere, y personas rodeadas de amigos y familiares que los quieren que son incapaces de esbozar tan siquiera una sonrisa y parecen inmersos en la tristeza más profunda que pueda habitar en el corazón. Mis circunstancias personales nunca antes habían sido propicias para ser feliz (y no por pobreza o enfermedad, pasé de ser un chico listo pero no empollón a ser el típico marginado de instituto, acosado por gente descerebrada y sin sentimientos que valga la pena compartir), hasta hace unos 5 años, cuando conocí a los que ahora son mis mejores amigos.
Todo debería ir sobre ruedas, tengo amigos, y además muy especiales, ya sé que todo el mundo considera especiales a sus amigos, pero no sé por qué razón, tengo la impresión de que difícilmente hubiera podido encontrar otros como ellos en otros lugares. Pero en lugar de ser feliz y disfrutar con ellos, cometí el error de querer aferrarme a ellos como si fueran tesoros, tal vez por mi falta de experiencia, tal vez por mi incompetencia social, tal vez por que en mis genes todavía persiste una desagradable combinación de datos que me hace ser posesivo, tal vez por que simplemente soy imbécil. Nunca había deseado tanto en mi vida enmendar mis errores, y disto de conseguirlo, pues no puedo volver atrás en el tiempo y sólo puedo esperar la redención prometiendome a mí mismo que no volveré a hacerlo... y sin prometerlo a nadie más, por que de nada sirven las palabras y son los hechos los que cuentan, ¿quién me iba a creer después de haber repetido tantas veces mi estúpido comportamiento?
No sirve de nada disculparse cuando ya lo has hecho cientos de veces. No pretendo que este texto sea una justificación, ni una disculpa, pues no hay nada con qué justificar mis errores, y no hay nada que se pueda perdonar con lo que he escrito, al fin y al cabo mis palabras se han vuelto vacías para quien yo querría que tuvieran más significado. Simplemente necesito expresar mi arrepentimiento y el dolor que siento al haber perdido la confianza de una de la personas a quienes más quiero (y haberla agobiado), no quiero que parezca que no reconozco mis errores, no quiero que parezca que sólo busco el perdón sin intentar mejorar, crecer, madurar... y no quiero parecer un angelito ante aquellos que siempre me ven como un buenazo.
Segurament no llegiràs això, i espero que si ho llegeixes algun dia.. sigui quan la confiança hagi tornat. Sento molt el comportament que he tingut al llarg del temps, sento molt haver-te fet sentir malament, i no només per que t'hagis distanciat.. sinó perquè et considero la meva millor amiga, t'estimo moltíssim, i em sap molt greu haver-te fet passar mals moments.