Blanco y Negro

Un ruido frenético invadía sus oídos al mismo tiempo que la oscuridad lo cegaba por completo. El sudor perlaba su frente y ya había empapado buena parte de su cabello, hacía demasiado calor allí. Miró el techo como siempre, pero ante sus ojos solo se presentaba un fondo negro cargado de chisporroteantes puntos blancos resultantes de haber apretado los párpados con demasiada intensidad. Levantó el brazo por encima de su cabeza y activó la iluminación de su reloj de pulsera con un movimiento característico de la muñeca, tan solo eran las cinco.

Por un momento no supo si eran las cinco de la madrugada o las cinco de la tarde, en los últimos meses había viajado mucho y eso había alterado notablemente su percepción del tiempo y su relación con el ciclo del día y la noche. Mientras pensaba qué alternativa era la más probable se olvidó de respirar durante unos segundos y aquel sonido sordo que tanto le molestaba casi desapareció… ¡era su nerviosa respiración la que lo había despertado! Pero sus excitados pulmones no eran la única causa de su insomnio, su corazón latía de forma desbocada, como si estuviera corriendo una carrera en esos mismos instantes. Intentó calmarse y a los pocos minutos lo consiguió. Las sábanas habían caído al suelo por sus movimientos bruscos pero seguía sintiendo calor. Se había olvidado de lo que se estaba preguntando, y lo recordó de repente, eran las cinco de la mañana.

Hacía dos años que entró en aquella pequeña habitación de la biblioteca y desde entonces su vida había tomado direcciones que nunca hubiera imaginado, ni él ni prácticamente nadie en su sano juicio habría pensado que le podía tocar vivir algo así.

Encendió la pantalla de su teléfono móvil e iluminó con ella el suelo para evitar tropezar con alguna pila de libros en caso de que las hubiera repartidas por el pasillo, y así andó un pequeño tramo hasta llegar a una puerta entreabierta que parecía dar a otra habitación. No encontró ningún obstáculo tirado en medio del trayecto, aunque para nada le hubiera extrañado. Abrió por completo la puerta y entró con decisión en la habitación, imaginó que no habría nadie ya que el silencio en aquella parte de la biblioteca rozaba lo sobrenatural, y acertó.

La pequeña estancia tenía una mesa en su centro y montones de cajas, llenas de lo que parecían ser libros en mal estado o excesivamente poco consultados, pegadas a las paredes y los rincones. La mesa estaba dominada por una pequeña lámpara de luces halógenas que en ese momento iluminaban un pequeño sobre de papel de color negro. Zack no podía controlar su curiosidad, ¿Estaría abierto el sobre? Deseaba con todas sus fuerzas que así fuera, no quería tener que abrirlo él mismo sin ser el destinatario, por el contrario, si estaba abierto… se podría justificar ante sí mismo con mayor facilidad. No le gustaban los remordimientos, y lamentablemente era muy dado a sufrirlos.

Se acercó y examinó el sobre con detenimiento. Éste tenía un glifo impreso en color blanco, semejante a algunos símbolos célticos que había visto con anterioridad, acompañado de un pequeño texto que supuso que sería el nombre del remitente o del destinatario. Empezó a leer para saber quiénes eran que se enviaban cartas o documentos con unos envoltorios tan curiosos, pensó que podría ser interesante conocerlos. Que un simple sobre fuera tan extraño sugería que quien lo hubiera escogido sería, como mínimo, alguien digno de conocer. Al principio se decepcionó, pues el texto no daba ninguna referencia de nadie, había tenido la esperanza ilógica de haber descubierto alguien interesante con quien poder intercambiar algo más que saludos «¿Si hubiera habido la dirección del remitente se habría atrevido a intentar conocerlo? Seguramente no» , rápidamente se dio cuenta de lo estúpidos que habían sido sus pensamientos, en el campus había miles de personas con las que se podía hablar de cualquier cosa y él era incapaz de conseguir un sólo amigo ¿Como pensaba trabar amistad con alguien a quien había estado a punto de robar una carta?

aleth

Aparcó sus pensamientos acerca de su soledad y volvió a mirar el sobre, sus ganas de curiosear superaban sus deseos de discutir consigo mismo. El texto que había escrito no era privado dado que estaba en la parte externa del sobre, no sentiría remordimientos si lo leía, y así lo hizo. En letras blancas unos versos rezaban:

“Llévame contigo y te abriré mi corazón,
sé el primero o no sé ninguno,
movimiento sólo hay uno,
piénsalo y tendrás razón”

Zack cogió el sobre y marchó de la biblioteca sin tomar ningún libro prestado, en todo el día no se atrevió a volver a la biblioteca por miedo a encontrarse con alguna mirada recriminatoria por lo que había hecho. ¡Era un ladrón! Aunque él no se sentía así del todo, creía que cualquier persona habría considerado tal acto un hurto en toda regla, pero aquel texto era tan parecido a una invitación… ¿Y si era una carta de amor y ahora quien la tenía que recibir no la llegaba a leer por su culpa?

Cuando llegó a su casa, después de subir las empinadas calles con su cochambrosa bicicleta desprovista de marchas para facilitar el ascenso de cuestas, cogió el sobre sin tansiquiera mirarlo y lo guardó en un cajón. No se atrevía a abrirlo por miedo a corroborar sus sospechas de que se había apoderado de algo que no tenía que estar en sus manos. Pasarían varios días hasta que su mente volviera a dirigir su atención hacia aquel trozo de papel.

Blog amunt un altre cop!

Bé, després d’uns dies de blog caigut, ja torna a estar en marxa un altre cop. El cas es que el tenia en un servidor que tenia bastants problemes i cada dos per tres el blog era inaccessible, per això el proveidor de hosting em va preguntar si em feia il·lusió cambiar el servidor on allotjaba la meva pàgina, i jo vaig dir que sí encantat.

Vaig fer el típic backup esperant poder restaurar-lo a lo bestia a l’altre màquina.. però no va resultar, i he hagut d’estar fent petits ajustos fins que per fi la pàgina funciona com toca :) .

Fins una altra!

Día gris

Abrió los ojos poco a poco haciendo un esfuerzo por despegar las pestañas, que no se querían abrir, y se quedó mirando el techo de la habitación. No tenía que nada que hacer aquel día, era domingo y no no había clases en la universidad. Sus amigos, por el contrario, estaban todos ocupados con sus parejas o familiares, y precisamente por eso no tenía nada planeado salvo explorar la biblioteca de su facultad en busca de libros que pudieran mitigar su aburrimiento crónico.

Todos los domingos desde hacía algo más de un año se levantaba pronto, como esperando así poder aprovechar mejor la jornada, desayunaba en poco más de cinco minutos y se montaba en su vieja bicicleta de paseo para bajar las empinadas calles que le conducían al vetusto edificio de ladrillos rojos que albergaba la biblioteca, el lugar que mejor conocía en el mundo.

Su vida se podía considerar solitaria, aunque él no lo fuera por naturaleza, pues pasaba casi todos los días solo, sin intercambiar más de cuatro o cinco palabras con la gente que encontraba durante el día. La razón, como casi siempre que alguien es solitario, es que era un chico tímido, y para acrecentar el problema, había marchado a vivir muy lejos de aquellos pocos con los que era capaz de sentirse bien. Todo por un sueño que nunca llegaba.

Sin nadie a quien contar lo que sentía o le pasaba por la cabeza, fue creando su pequeña burbuja en la que se aislaba del mundo para olvidarse de todo el sufrimiento que éste le causaba. De pequeño había sido un gran lector, pero hubo una época en la que estar enamorado se transformó en su estado natural, lo que le provocaba una grave disfunción en su capacidad de concentración, por lo que se abstuvo de tocar demasiados libros durante bastante tiempo. Eso había cambiado, no tenía a nadie en quien pensar, y nadie que pensara en él. Se sentía acompañado por los personajes de las historias, que absorbía con sus brillantes ojos, y solía pasar que se identificaba con ellos o con el autor de las obras. No necesitaba nada más, eso le bastaba para saber que no estaba sólo en el mundo.

Cuando entró por la puerta la bibliotecaria lo miró con cara de asombro, en realidad no estaba asombrada, lo veía casi siempre por allí, simplemente pasaba que pagó por una operación de cirugía estética que no dio los resultados deseados (por ella, por que más de una persona disfrutó al ver el cambio, pasó de ser la persona más indiferente del mundo a ser una mujer que se asombraba por todo!). Zack dejó un libro de Phillip Pullman en la mesa de recepción, lo había leído muchas veces ya, pero por alguna razón era de los pocos que le hacía soñar como cuando aún era un niño. Luego se encaminó hacia las estanterías para iniciar su rutinaria búsqueda, sin olvidar preguntar antes por las novedades de la semana.

Como casi siempre, no había ninguna novedad, en esa biblioteca no había espacio para muchos más libros, ni tampoco dinero para pagarlos. Su método de búsqueda era sistemático y exhaustivo, conocía perfectamente el ordenamiento de las estanterías, así que no había un sólo libro que, un día u otro, no fuera a ser revisado como posible candidato a una lectura por su parte. O al menos él creía que era imposible buscar de forma más eficiente en aquellos pasillos laberínticos.

Lo que se encontró aquel día fue que uno de los esqueletos de metal que sostenían aquellos montones de páginas había sido desplazado unos metros, dificultando el paso a todo aquel que quisiera cruzar por aquel corredor, pero mostrando a la vez una puerta entornada que se había escondido largo tiempo detrás de la estantería. No era costumbre suya romper la rutina establecida, pero la curiosidad pudo más que el deseo de llegar a la zona de la letra K.

La puerta daba a un pasillo iluminado por pequeños dispositivos de iluminación de emergencia, con los típicos leds de color rojo encendidos. Miró hacia el fondo para ver si podía distinguir algo, pero por mucho que se esforzó no alcanzó a vislumbrar nada, así que decidió adentrarse con la esperanza de encontrar algo misterioso y emocionante al final del camino.

Nuevo plugin de encuestas :)

[ACTUALIZACIÓN] Acabo de desinstalar el plugin de encuestas por que no va bién, se queda clavado cuando se intenta votar :( .

Como últimamente estoy escribiendo bastante en el blog… y hace poco me encontré con el problema de no poder crear una encuesta en él.. he instalado el plugin wp-polls en mi blog :) . Y para estrenarlo… nada mejor que una encuesta. ( En el menú de la derecha )

Solucionados bugs graves en oggtube

He solucionado dos bugs graves que conocía de hace tiempo en oggtube (tengo que decir que los descubrí tardíamente por la falta de testers.. aunque bueno, dada la pésima calidad del programa, es normal que nadie se preste a probarlo, xD).

El primer fallo (el más gordo) tenía que ver con la descarga de múltiples vídeos con una sola llamada al programa.. no encadenaba bién las urls.. por lo que sólo era capaz de bajar correctamente el primer vídeo de la lista. La solución: he aplicado un map, que conozco gracias a la asignatura ‘Teoría de la programació’ que imparten en la UAB… aunque no la enseñaran para Python, supuse que existiría y acerté.

Nota sobre esta solución: Creo que a partir de la versión 3 de Python la función map dejará de existir en el lenguaje para pasar a implementarse al estilo de los lenguajes funcionales, tengo que reconocer que he visto códgo y queda mucho más bonito.. por lo general, por que no siempre es así. (En la versión 2.6 todavía guardan compatibilidad hacia atrás)

El segundo fallo era “menor”, simplemente he añadido un aviso para cuando se intenta ejecutar el modo gráfico sin que estén las librerías Qt4 y sus bindigs para Python instaladas en el sistema. (De otra forma el programa se moría dejando mensajes muy feos que no aportaban mucha información al usuario).

El código se sigue pudiendo bajar desde el svn de lafarga.cat … aunque tampoco creo que sea de gran interés… (últimamente he visto que han surgido muchos programas que hacen lo mismo que el mío.. pero de forma más bonita, lo tengo que reconocer, ellos se lo curraron y yo no).

Bueno, hasta otra.